Un voto de esperanza


Un sólo nombramiento oficial puede generar toneladas de esperanza en la gente

Marzo 10 del 2011

Pocos nombramientos de funcionarios han despertado tanto interés, expectativa –y hasta esperanza- como el del Teniente Coronel Julián Leyzaola al frente de la Secretaria de Seguridad Pública Municipal.

El Alcalde Héctor ‘Teto’ Murguía hizo oficial el día de ayer, la designación al frente de la corporación policiaca, del militar retirado, luego de haber protagonizado un extraño punto de quiebre el pasado lunes 21 de febrero.

Debieron pasar 17 días para que el jefe de la comuna hiciera oficial el nombramiento que había trascendido como rumor el viernes 18 de febrero, y confirmado por empresarios locales y funcionarios del gobierno de Baja California.

En aquella ocasión, como lo consignó oportunamente El Diario, el Alcalde Murguía en una conferencia de prensa informó que no había tal cambio en los mandos y enfatizó que el único facultado para ese nombramiento era él, y que se reservaba esa información.

Con una Licenciatura en Administración Militar, obtenida en la Escuela Superior de Guerra, en la Ciudad de México, varios cursos de postgrado y una amplia experiencia laboral en áreas de operación, estrategia y planeación militar, así como en la formación, preparación y operación de policía civil en los estados de Oaxaca y Baja California, el Teniente Coronel Leyzaola se aparece ante los juarenses como un profesional de la seguridad pública, que tiene todos los méritos académicos y profesionales para dar buenos resultados.

De acuerdo con registros periodísticos nacionales durante el 2008 se registraron 617 ejecuciones en Baja California; 320 en 2009 y 315 en 2010. Aunque estas cifras no coinciden con las que reporta de forma oficial la Procuraduría de Justicia del Estado de Baja California en cuanto a números, en términos porcentuales si reflejan ambas la misma tendencia de estabilización de este índice de criminalidad.

La reducción sensible de otros índices delictivos como el secuestro, el robo de autos y a casa habitación, han levantado entre los juarenses una muy alta expectativa del trabajo del nuevo jefe de la policía en este frontera.

Es decir, que a través del análisis de los resultados que el militar retirado ha proporcionado en su desempeño al frente de corporaciones policiacas en el estado de Baja California, principalmente en la ciudad de Tijuana, todo hace suponer que las cosas en Juárez deberían de ser por el mismo tenor.

De lo dicho por el nuevo funcionario, durante la ceremonia de toma de protesta de su cargo, también se intuye que sabe a lo que viene y que tiene absoluto conocimiento sobre el tema de seguridad pública.

Pero… si, ya se, dirán que ahí voy con mis visiones negativas o lo que es lo mismo, viendo moros con tranchete donde no los hay, sin embargo creo prudente compartir con ustedes esta reflexión.

En estos momentos, nada deseamos los juarenses con más fuerza que alguien nos devuelva la paz y tranquilidad perdidas. Los tres últimos años han sido un verdadero martirio de sangre y dolor para esta ciudad.

Esta sensación de abandono y de impotencia ante la adversidad nos hace más vulnerables, como personas y amplifica la dimensión del problema que vivimos, generando por supuesto altos niveles de ansiedad y esperanza.

El sentido de la reflexión sobre la combinación de estos dos factores, nuestra ansiedad por la paz y la experiencia de Leyzaola, puede ocasionar que elevemos nuestras expectativas más allá de lo razonable y, ante la realidad, nos veamos fuertemente decepcionados, más por irnos de frente con lo que esperamos del nuevo funcionario, que por la contundencia de sus resultados.

El hecho es que ante la gravedad y complejidad de la crisis de inseguridad que vivimos colocar todas nuestras esperanzas de que las cosas cambiarán en un solo hombre, definitivamente que no es lo mejor que podemos hacer, porque también esa desaforada expectativa traducida en reclamo social, se puede convertir en una loza muy pesada para Leyzaola.

Sin duda que la llegada del militar retirado al mando de la SSPM es una buena señal, porque va en el sentido del discurso que recientemente ha manejado el Alcalde Murguía, sobre la imperiosa necesidad que en esos momentos tenemos los juarenses de la unidad.

Unidad de esfuerzos, unidad de propósitos y unidad de miras ha dicho ‘Teto’ en casi todos sus más recientes discursos en diversos actos públicos, ante lo que no podemos menos que estar totalmente de acuerdo, y no solo eso, sino solidarizarnos con esos llamados que ha hecho el jefe de la comuna juarense, para que todos no sumemos en esta tarea.

Por eso es importante que estemos conscientes de que, sin bien el nombramiento comentado aquí resulta harto esperanzador, no debemos creer que así, solamente con el cambio en la policía municipal se van a dar, como por arte de magia, resultados positivos.

Con todo y su experiencia, conocimientos, resultados y actitud positiva que indudablemente posee Leyzaola, nada podrá hacer si no cuenta con el apoyo incondicional de los juarenses, del Alcalde, del Gobernador y del Presidente de la República.

Francisco Ortiz Bello

fcortizb@gmail.com

Ciudad Juárez, Chihuahua

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s